
Una canción para el Gallego
Ramón Martínez es un tipo
Que suele escribir canciones
De letras que hablan de flores
Y de pulseadas perdidas
De vicios, lutos y errores
De amor y causas perdidas
Degenerado y mujeriego
Ya lo cantaba el gran Aute
Trató de llevar por delante
Destino, tiempo y excesos
Y porfiado cual suicida
Quiso devorar la vida
Y escupir después los huesos
Dueño de noches sin sueño
Hizo canciones conmigo
De los mejores amigos
Que uno puede elegir
Aunque debo decir
Que si bien no nos conocemos
Hemos compartido mates
Yo en Rosario, tú en Madrid
Vive en melancolía
Por donde habita el olvido
Tuvo el cuore mal herido
Vítima de aves de paso
Dueño de secretos de alcoba
De innumerables mujeres
Y de besadas de lona
Por su pifiada y burlona
Incompatibilidad de caracteres
Bailan aciertos y ruinas
Por el umbral de su suerte
Pluma dorada y ferviente
Belcebú es su socio fiel
Revolución lleva en la sangre
Y en las heridas vinagre
Tiene un ángel de la guarda
Que se llama Joan Manuel
Y me sobran los motivos
Para idolatrar al genio
Poeta, loco y bohemio
Es este gallego cabrón
Que en algún jueves cobarde
Supo actuar de caballero
Con fulanos musiqueros
Y un Noble cantautor
Jura que hace más que mucho
Sólo guarda algunos vicios
Y esquivando el sacrificio
De las musas y el papel
Tiene al pucho como aliado
A los libros como hermanos
Y al Atleti, con su historia
Marcado a fuego en la piel
Argentina, casa de hospedaje
Lugar de amores,
De sexo, drogas y rock and roll
De Amigos fieles,
Andrés, Fito, Charly y el Diego
Y de princesas,
Que lo cambiaron por la cancha
O que sólo le dijeron: peor para el sol.
Me despido empilchado
Con mi traje de esperanza
Pensando que en tus andanzas
Le retruques algún gesto
A esto que en cuatro versos
De madrugada termina
Será sólo hasta entonces
Hasta luego y buenas noches
Adiós, Don Señor Sabina
Hola!, quería saber de dónde sacaste esta letra. Espero tu respuesta, de última contesta por e-mail j_campos_5@hotmail.com Muchas Gracias, saludos
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